Ossobuco a la Cerveza Negra



Historia

Los italianos son maestros de estofar carnes y ossobuco es un ejemplo perfecto. Usando un corte de carne relativamente barato con una gran cantidad de tejido, se cocina lento hasta que los tejidos y los revestimientos de las fibras se derriten, dejando como resultado una carne suave y sedosa. Al igual que con el “brasato” la carne va desarrollando una textura aterciopelado y delicioso, sabor intenso, y con un lujo incluido la médula que esta entre huesos.

Desde la segunda mitad del siglo XX se ha hecho un plato también muy frecuente en diversas partes del mundo, un clásico de la comida italiana, que su versión original se suele acompañar con Gremolata.

Una receta parecida comí en el Cusco en el restaurant Cicciolina, mantuve la cerveza negra, pero agregue 2 vegetales que se combinan perfecto el Puerro y el Hinojo, y como aromas ajo y salvia que también son amigos.

Pasos

1
Listo

Preparación

Prenda el horno a 150C aire circulante.

Corte superficialmente la membrana que cubre los ossobucos, por un par de lados, esto evita que el ossobuco se deforme en la olla.

En una olla de acero ponga aceite de maravilla y selle los ossobucos por ambos lados, no olvidando de ponerles abundante sal y pimienta por el lado que ya se sello.

Terminado el proceso retírelos de la olla y agregue el hinojo, puerro cortado fino y el ajo molido en aceite oliva y revuelva bien para que absorba lo que estás pegado al fondo. Agregue la cerveza y ponga hervir cuando hierva. Retire todo con cuidado y deje la base de la olla libre para poner nuevamente los ossobuco bien ordenados en el fondo (esto evita que la médula del hueso se separe).

Ahora vierta encima la cerveza hirviendo con los puertos e hinojo.

Tapé la olla y meta al horno o cociné a fuego muy muy bajo (con tostador) por 3 a 4 horas.
Y listo una carne tierna con un caldo exquisito para acompañar con pure o arroz.

2
Listo

Paso a Paso

anterior
Guanciale o Tocino de Papada
siguiente
Puré de Coliflor con Tocino y Cilantro