Enguidado con Guinda Fresca



Historia

Las famosas mistelas son los macerados preferidos del campo chileno. Se encuentran presentes en muchos hogares, restaurantes y cantinas, con mil sabores diferentes. La forma de prepararlos se ha transmitido de generación en generación, constituyendo parte importante del Patrimonio Alimentario nacional. Su origen se remonta al periodo colonial. Para obtener este licor es necesario macerar, por un determinado tiempo, aguardiente con frutas, flores, hierbas, verduras, entre otras materias primas.

El aguardiente se consolidó en Chile a partir de fines del siglo XVI. Por un lado, la introducción de la vid permitió obtener mosto y orujos para destilar. Por el otro, la tecnología del alambique, en particular, de aquellos fabricados con cobre labrado en el corregimiento de Coquimbo, dinamizó la cultura aguardientera tempranamente en el país.

La fruticultura en Chile favoreció el desarrollo de las mistelas. La incorporación de nuevas especies frutales en huertos y jardines del periodo colonial, configuró el paisaje agroalimentario del Valle Central de Chile (Lacoste y Yuri, 2015). Un claro ejemplo de ello es la introducción del guindo en el Reino de Chile, en el año 1605, según Claudio Gay, y en 1613 para el cronista Alonso de Ovalle. Lo cierto es que en las primeras décadas del siglo XVII dichos frutales alcanzaron el Valle Central. Para el siglo XVIII, el guindo era el séptimo frutal más cultivado en Chile, estaba presente en casi la mitad de las explotaciones agrícolas del país. Por lo tanto, fue común encontrar en los hogares chilenos frascos y botellas de enguindados.

Pasos

1
Listo

Preparación Previa

Lavar las guindas y sacar las hojas y palos y dejar secar.

En un recipiente de vidrio de 4 litros, ponga los tres litros de aguardiente y las guindas, tape y deje en un lugar fresco y oscuro (un closet por ejemplo).

2
Listo

Preparación Final

Después de 4 a 6 meses, separe las guindas del liquido, y mida el liquido para calcular los litros.

En un recipiente ponga 1 taza de azúcar por cada litro y 1 taza de agua caliente y mezcle hasta obtener un almíbar. Deje enfriar y mezcle con el liquido.

Ahora en cada botella ponga un puñado de guindas y luego agregue el liquido y tápelas herméticas.

3
Listo

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